miércoles, 22 de mayo de 2013

Sigmund Freud




Sigmud Freud nació el 6 de mayo de 1856 en una familia  judía, era el primogénito entre sus  cinco hermanas, dos hermanos y dos medio hermanos (era el tercer matrimonio de su padre), por tal razón era el hijo preferido de  mamá quien lo llamaba “mi niño adorado o Sigi” su verdadero nombre era  Sigismund Freud el cual hacía alusión a un personaje cómico que ridiculizaba al judío rural, por eso decidió a los 22 años abreviar su nombre por el cual todos conocemos.  Al tener la edad de  4 o 5 años se tuvo que exiliar con su familia a Viena a causa de la ocupación alemana. Durante su niñez se mostró como un estudiante ejemplar ya que la lucidez de su mente se destacaba entre la de otros compañeros. Esto le ayudaría más adelante a convertirse en neurólogo, fundador del psicoanálisis y como el hombre que habría de revolucionar la psicología clínica y la psiquiatría, se inclinó relativamente tarde hacia el estudio de la Medicina. Se matriculó en la Facultad vienesa de esta ciencia tras la lectura de las obras de Darwin y de un ensayo de Goethe. 
Graduado en 1881 se interesó en "las enfermedades de los nervios", se fue alejando de la neurología a la vez que llevaba a cabo su "autoanálisis", de cuya evolución da cuenta la correspondencia que mantuvo con un otorrinolaringólogo berlinés, Wilhelm Fliess, autor de raras teorías sobre la relación entre la mucosa nasal y los órganos genitales. En 1885 marchó a París para seguir los cursos de Charcot en la Salpétrière, estudiar sus teorías y familiarizarse con las técnicas hipnóticas empleadas por éste en el tratamiento del histerismo y de otros trastornos nerviosos.
Freud en el transcurso de sus investigaciones conoció a su único,  verdadero y gran amor, una chica amante de la poesía, de las letras llamada Martha Bernays, cuando conoció a Sigy tenía 20 años, ya que ella fue invitada por una de sus mejores amigas (hermana de Sigmund) a cenar. Este hombre se refirió así de ella “Aquella chica, sentada a la larga mesa, hablaba con un encanto sorprendente mientras pelaba manzanas con sus pequeños dedos; desde ese día creo en los milagros”. 

Martha fue un apoyo en potencia para Freud, ya que  él le reprochaba que ella reprimía algunos sentimientos u emociones  negativas, a la vez también se lo agradecía porque Sigy constantemente tenía que tratar con personas neuróticas en su trabajo y solo llegaba a  su casa a descansar a encontrar a la esposa perfecta. En un momento de sus investigaciones Freud probó la cocaína y le envió un poco a su amada para que la probara, solo para hacer un experimento con ciertas instrucciones tras descubrir que a él le hacía sentirse eufórico. Ella le respondió que no la necesitaba, pero que la había probado y que no le había disgustado. Ninguno de ellos se volvió adicto a la sustancia, aunque, hacia 1890, Freud consumía un poco de cocaína antes de las reuniones importantes. 
de no haber sido por ella, se supone que Freud habría continuado con sus estudios médicos y no habría profundizado en el psicoanálisis.
 



Sigmund Freud trabajó en el mismo sentido y publicó en 1895, con Breuer, Estudios sobre la histeria (Studien über Hysterie). El sistema contenía en germen la terapéutica psicoanalítica y había aclarado la existencia de conflictos ideoafectivos inconscientes como premisas y causas de una condición neurótica; el traslado, en el síntoma, de energías psíquicas no liberadas y, finalmente, la posibilidad técnica de un retorno de la afectividad atascada a sus vías normales de flujo.
No obstante, se presentaron dos problemas: primeramente, la posibilidad de una técnica menos insegura que el hipnotismo para la debilitación de las inhibiciones y la evocación de los recuerdos; en segundo lugar, la naturaleza de las emociones y energías psicodinámicas en juego. A la primera cuestión respondió Freud con la sustitución de la hipnosis por la técnica del relajamiento y de las "asociaciones libres", según la cual el paciente es invitado a hablar con absoluta libertad de cuanto llega a su mente y a vincular una idea con otra sin un orden establecido previamente; solucionó la segunda admitiendo en buena parte la naturaleza sexual de las emociones relacionadas con las situaciones olvidadas.Llegados a este punto (1896-97) Breuer y Freud acabaron por separarse.
Había nacido el psicoanálisis freudiano, entendido como técnica de exploración del subconsciente, psicoterapia y teoría psicológica general. Freud descubrió sucesivamente que los contenidos alejados de la conciencia ("removidos") podían expresarse no sólo en los síntomas neuróticos, sino asimismo en otros aspectos no meramente patológicos, y sobre todo en los sueños (a cuya interpretación dedicó una obra fundamental,La interpretación de los sueños, 1900) y en muchos actos insignificantes de la existencia corriente (Psicopatología de la vida cotidiana, 1904).


La sexualidad del adulto le pareció condicionada, singularmente en el neurótico, por hechos y experiencias de la infancia; de la evolución del impulso sexual a partir de la primera infancia trató en la obra Tres contribuciones a la teoría sexual (1905). Más adelante, Freud estableció la psicodinámica de los conflictos del subconsciente en la interacción de tres componentes psíquicas de la personalidad: el Ello, el Yo y el Super-Yo, cuya naturaleza y función describió en varios textos de su madurez, Más allá del principio del placer (1920), Psicología de las masas y análisis del Yo (1921) y El Yo y el Ello (1923).
Al principió, creyó que a los instintos sexuales se oponían impulsos de autoafirmación, que denominó "instintos del Yo"; posteriormente describió los conflictos instintivos fundamentales en términos de amor y destrucción ("Instintos del Eros" e "instintos de la muerte"). Ciertas relaciones entre las manifestaciones neuróticas y las costumbres de los pueblos salvajes le indujeron a estudiar algunos problemas importantes de la psiquis primitiva; apareció así en 1913 la obra Totem y Tabú, que aclara varios de los más arcaicos mecanismos del subconsciente.

Apartir de los estudios de Freud en 1910 fundaron la  Asociación Psicoanalítica Internacional y los primeros periódicos dedicados exclusivamente al psicoanálisis.
Las lecciones que dio Freud en la Universidad de Viena durante los años de la primera Guerra Mundial fueron reunidas por él mismo en Lecciones de introducción al psicoanálisis. En 1920, tras dieciocho años pasados como encargado de curso, Freud, a los sesenta y cuatro, había sido nombrado finalmente profesor ordinario de la Universidad de Viena. En 1930 se le concede el premio Goethe de la ciudad de Francfort.
Ocupada Austria por los alemanes (1938), Freud que era israelita, se vio obligado a expatriarse y marchó, con algunos familiares y discípulos, a Londres, donde murió al año siguiente. En la última etapa de su vida consagró una atención cada vez mayor a los problemas sociales, religiosos y políticos; aparecieron, así, El malestar en la civilización (1903) yMoisés y el monoteísmo (1939). Verdadero gigante del intelecto y hombre de suprema integridad moral y científica, Freud pertenece al exiguo número de aquellos que han transformado toda una cultura y cambiado el curso de la historia del pensamiento.


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